Cuando conocemos a alguien con intenciones #sinrecato, bien sean amorosas o sexuales a primerazo, nos sentimos atraídos por algo en especial, a lo mejor por su voz, por su apariencia, por sus palabras o a veces no entendemos qué es, pero sentimos que esa persona literalmente nos jala hacia ella.
De eso se trata la atracción, esa emoción que sentimos por otro aun cuando no lo conozcamos bien, pero que te hace latir el corazón, sudar las manos, ponerte nervioso y sentir que el estómago te da diez mil vueltas.
Y aunque la atracción puede generar todo lo anterior, no hay una sola como tal, encontré que hay muchas clases y, por supuesto, tienen algunas características que te darán pistas para poder diferenciarlas.
La psicóloga Kristin Davin, con un doctorado en psicología, es especialista en ayudar a personas y parejas a afrontar problemas en la relación y transiciones vitales como el divorcio y la crianza de los hijos.

Davin define la atracción como la fuerza que nos impulsa hacia otra persona, despertando sentimientos de interés, agrado o deseo. La atracción que sentimos por alguien refleja nuestra personalidad, valores y estilo de vida.
Además de lo anterior, agrega que “es una experiencia individual y personal, única para cada persona. La atracción no siempre es binaria y puede cambiar con el tiempo. Estos cambios suelen estar influenciados por la etapa de la vida en la que se encuentre la persona, sus prioridades en ese momento y sus necesidades y deseos. A veces, a medida que una persona cambia y madura, también lo hace su tipo de atracción hacia el otro”.
Como les comenté, hay diferentes tipos de atracción, y las personas pueden experimentarlas tanto a lo largo de su vida como incluso de manera simultánea.
La atracción hacia otra persona puede ser física, emocional, sexual, intelectual, romántica o una combinación de todas las anteriores. También depende de tu personalidad y de las cualidades que busques en otra persona.
Y aunque la atracción es solo un aspecto de la personalidad, también nos da una perspectiva importante al momento de elegir pareja. Es por ello que, de acuerdo con la psicóloga Kristin, hay 14 tipos de atracciones:
- Emocional: es el deseo de establecer un vínculo emocional con una persona con la cual, se puede decir, se comprenden. La atracción se profundiza por medio de conversaciones en las que cada uno comparte sus deseos más íntimos y ambos se sienten conectados emocionalmente.
- Alterous: es el deseo de tener una conexión o relación emocional especial, pero que no es ni completamente platónica ni romántica, sino un punto intermedio. La persona quiere cercanía emocional y llega a experimentar sentimientos intensos, pero no de tipo romántico.
- Apego: es un tipo de vínculo o conexión que se desarrolla en relaciones duraderas y comprometidas. Esto puede tenerse ya sea con la pareja, un familiar o un amigo. Es un vínculo profundo y significativo entre dos personas y no se debe confundir al apego que se desarrolla entre el cuidador y el niño durante su crianza.
- Platónico: una amistad entre dos personas de forma no romántica ni sexual. Tu deseo de ser amigo de esa persona se puede basar en un estilo de vida compartido o en su personalidad.
- Intelectual: es la fascinación por la inteligencia de una persona. Esta atracción se intensifica cuando conversan sobre temas interesantes y hay curiosidad por conocer su forma de pensar.
- Amorosa: describe el interés por otra persona que implica los componentes emocional, romántico, físico, sexual y estético. Es un deseo que implica expresar emociones y tener contacto físico y romántico.
- Apasionada: implica un deseo fuerte e intenso por otra persona. Se experimentan sentimientos profundos y emotivos hacia ella. Esta puede estar presente al inicio de una relación, donde la pasión está presente en todo momento.
- Protectora: implica el deseo de proteger y cuidar a otra persona. En general, se refiere al cuidado de un hijo, de un ser querido, de un amigo o de tu pareja.
- Queerplatónico: es el deseo de una relación cercana y comprometida, pero no romántica ni sexual con otra persona de cualquier género o identidad sexual. Va más allá de una amistad; tiene un estatus y normas definidas.
- Squish: es un enamoramiento platónico o deseo no romántico de establecer una conexión emocional y una relación con otra persona. Hay sentimientos de atracción, pero sin atracción sexual ni romántica. Estos sentimientos van más allá de la amistad o el simple afecto que se siente por un amigo.
- Física: implica el deseo de contacto físico y conexión con otra persona, pero no en un contexto sexual o romántico. Existe un atractivo físico y el deseo de estar cerca de ella, lo que incluye tocarla y dar y recibir afecto. A su vez, la atracción física se divide en: intimidad, objetivo físico, física subjetiva y sensual.
- La intimidad emocional es el deseo de estar cerca y conectado emocionalmente. Te sientes cómodo abriéndote y compartiendo tus pensamientos y sentimientos y puedes ser vulnerable con la otra persona.
- Objetivo físico: tu perspectiva objetiva es que esta persona es atractiva, y esto no depende de la opinión de los demás.
- Física subjetiva: la belleza y el atractivo son subjetivos; cada persona tiene sus preferencias y encuentra atractivas diferentes cualidades.
- Sensual: es el deseo de interactuar y estar cerca de alguien de una manera no sexual, sino táctil. Esto se manifiesta con el contacto físico, los abrazos o las caricias.
- Atracción sexual: es un deseo y excitación sexual intensos hacia otra persona, ya sea que se tenga o no interés romántico. Algunas personas son asexuales, es decir, no sienten la atracción sexual típica hacia otra persona.
A su vez, se divide en varias categorías:

- Lujuria: está impulsada por el deseo de gratificación. Es una combinación de atracción sexual y física.
- Objetivo sexual: se refiere a cuando alguien siente que otra persona es sexualmente atractiva, aunque los demás opinen que no.
- Sexualidad subjetiva: tu atracción hacia esa persona está basada en la experiencia personal que tuvieron.
- Romántica: deseo de tener contacto romántico con otra persona. Piensas en ella mucho tiempo, en cómo pueden compartir experiencias, fantaseas sobre ella, etc.
- Estética: consiste en sentirse atraído por alguien debido a su belleza física. Una persona puede considerar que es “estéticamente agradable” a la vista, pero este deseo no requiere querer una conexión física, sexual o romántica con ella.
Como podemos ver, el abanico de posibilidades es amplio y colorido, después de todo, la atracción hacia una persona no es blanca o negra ni permanece estable con el tiempo.
Podemos sentir diferentes clases de atracción a lo largo de nuestra vida y también es posible sentir atracción por varias personas a la vez. Las formas de atracción cambian y se transforman a medida que creces y evolucionas personalmente.
La atracción es una experiencia muy personal y no hay una forma correcta de sentirla hacia alguien, por eso es que, después de un tiempo, puedes dejar de sentirte atraído por alguien que antes te volvía loquito.
Es por eso que es importante comprender los diferentes tipos de atracción, porque te ayuda a entender cómo relacionarte y a ser más consciente al momento de elegir amistades o a tu pareja #sinrecato.
