‘Los buenos padres no crían hijos débiles’ (I)

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El buen uso de las redes sociales visibilizan situaciones que deben ponernos a pensar con seriedad y responsabilidad. Esto quiero alinearlo a la crianza integral, aspecto al que siempre le apostamos en nuestro portal temático, sinrecato.com, como contribución a la tarea de los padres.

Encontré 27 consejos, no ‘consejitos’ como muchos irresponsables los califican en sus atrevidas opiniones carentes de argumentos, acerca de la formación de las nuevas generaciones en la red somosmanstery de Instagram -de 1.4 millones de seguidores-, a los que personalmente les veo sustento para lograr sueños; sin embargo, hoy sólo va un primer paquete, leamos.

“Los buenos padres no crían hijos débiles, crían hombres con carácter, con principios y con amor propio. Enseñan a sus hijos a dominar sus emociones, a proteger a los suyos, a trabajar incluso cuando cuesta y a asumir responsabilidades sin excusas. Transmiten disciplina, honestidad, resiliencia y la capacidad de alejarse de quien no los respeta. Les enseñan que la verdadera fuerza es silenciosa, no ruidosa, y que el valor de un hombre no está en su comodidad, sino en su integridad. Son esas lecciones las que convierten a un niño en un hombre en quien los demás pueden confiar”, advierte la introducción.

1. La responsabilidad siempre va antes que la comodidad. Un buen padre enseña a su hijo que la comodidad es una trampa. Cada vez que eliges ser responsable, te estás haciendo la vida más fácil a futuro. Cada vez que la evitas, la vida, sin que te des cuenta, se vuelve un poco más difícil.

 2. Nadie te debe nada, ni siquiera un trato justo. Al mundo no le importa cuánto te esfuerces, solo los resultados. Cuando entiendes esto desde joven, dejas de esperar oportunidades y empiezas a crearlas tú mismo. Aprender a valerte por ti mismo se convierte en tu verdadera seguridad.

 3. Aprende a controlar tus emociones o ellas acabarán nublando tu criterio. Un hombre con carácter lo siente todo, pero no reacciona a todo. Cuando eres capaz de mantener la calma bajo presión, los demás te toman en serio de manera natural. Dominar tus emociones es tener poder.

 4. La disciplina siempre termina ganándole al talento. Los talentosos se apagan cuando el trabajo se vuelve monótono. Los disciplinados siguen adelante porque hacen lo que toca hacer, aunque sea repetitivo. Con los años, la disciplina convierte a hombres comunes en hombres extraordinarios.

 5. Marca tu territorio ante la primera falta de respeto. La gente siempre pone a prueba los límites, y lo hace en silencio. Si dejas pasar una falta pequeña, se convertirá en costumbre. Una corrección tranquila pero firme el primer día vale más que un enfado desmedido al décimo.

 6. Tu palabra es un contrato que firmas con tu propio carácter. Un hombre que no cumple lo que dice pierde la confianza de los demás mucho antes de darse cuenta. Cuando haces siempre lo que dices, la gente confía en ti sin dudar. Esa fiabilidad se convierte en tu mayor tesoro.

 7. La fuerza se construye en esos momentos aburridos que nadie ve. No se forja solo en el gimnasio ni en los grandes logros. Se construye en las pequeñas decisiones de cada día: levantarse temprano, terminar lo que empiezas, cumplir tu palabra. La debilidad aparece cuando descuidas esas pequeñas cosas.

 8. Aléjate de todo aquello que, poco a poco, te termina rompiendo. Quedarte en sitios que no te convienen, ya sean amistades, costumbres o entornos, te desgasta sin que te des cuenta. Marcharte a tiempo no es egoísmo, es supervivencia. Un hombre con carácter sabe que proteger su paz es proteger su futuro.

 9. Haz lo que cuesta, sobre todo cuando no te apetece. Evitar la dificultad vuelve la mente blanda y la vida pesada. Enfrentarla te da confianza, entereza y autorrespeto. Las decisiones difíciles de hoy son las que te garantizan una vida más llevadera mañana.

 10. Hazte responsable, aunque lastime tu ego. Echarles la culpa a otros te alivia un rato, pero no te hace crecer. Asumir tus cosas te obliga a corregir, a mejorar y a subir de nivel. Cualquier hombre fuerte al que admires llegó ahí porque eligió la responsabilidad, no las excusas.

 11. Aprende a resolver problemas sin esperar que alguien te lleve de la mano. Un padre sabe que la vida no viene con manual de instrucciones. La capacidad de pensar, intentar, fracasar y volver a intentar es lo que te hace valer. La gente respeta a los hombres que no se quedan paralizados cuando las cosas se tuercen.

 12. Saber estar solo es cuestión de supervivencia. Muchos hombres toman malas decisiones porque no soportan la soledad. Si eres capaz de quedarte a solas con tus pensamientos sin angustiarte ni necesitar distraerte, tomarás decisiones más claras y evitarás errores por desesperación.

 13. El trabajo duro no es un castigo, es un entrenamiento. La vida se vuelve más fácil cuando tú te haces más fuerte. El esfuerzo debería ser un hábito, no algo que haces de vez en cuando. El hombre que se presenta cada día siempre termina superando a aquel que solo se esfuerza cuando le llega la inspiración.

En la próxima semana les comparto el resto de los consejos.

Álvaro Oviedo C

Periodista independiente, actual editor de sinrecato.com Profesional con más de 40 años de experiencia en medios de comunicaciones impresos y digitales, relaciones públicas, radio y tv. Desde el 2018, cocreador de sinrecato.com, plataforma digital de expresión para romper tabués sobre la sexualidad, la vida en pareja, la formación de buenos ciudadanos y mejores familias, llamando las cosas por su nombre. Creador de la red informativa regional, sinrecatonoticias.

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