Este fin de semana, encontré en Netflix un interesante documental sobre el placer. Se los recomiendo, consta de 3 capítulos, cada uno de 45 minutos aproximadamente, en el que un grupo de sexólogas, científicas, escritoras, cineastas y un pequeño grupo de mujeres de diferentes edades, razas y profesiones comparten sus experiencias frente al placer.
En el primer capítulo, ‘Nuestros Cuerpos’, se expone una realidad que todos los seres humanos vivimos en la actualidad; el impacto de las redes sociales y el cómo estas condicionan a las personas a querer ser mejores para así aceptarse y quererse.

Visto de esa forma, no parece nada malo; sin embargo, las exigencias de tener un peso ideal, tener el cabello de cierta manera o la piel de tal color para así encajar en una sociedad imperfecta que busca siempre la perfección llegan a tornarse perjudiciales para la salud tanto física como mental.
Ericka Hart, sexóloga y educadora, opina al respecto: “El cómo creemos que debemos vernos viene de pensamientos heredados sobre lo que el mundo nos dice de cómo deberíamos ser; el mismo mundo que ha sido colonizado, en gran parte, por la supremacía blanca, la cual dice que nuestros cuerpos deben ser delgados, sin discapacidad, blancos y cisgénero”.
La autoestima, el amor propio y el empoderamiento femenino son conceptos que han impulsado a que las mujeres, particularmente, sean más conscientes de sus cuerpos y acepten que todas somos diferentes por genética, contextura, hábitos, raza y entorno.
Emily Nagoski, educadora sexual y PhD., autora del libro Come As You Are (en español ‘Ven Como Eres’), recomienda un poderoso ejercicio frente al espejo:
“Párate frente al espejo con la menor cantidad de ropa que toleres y escribe todo lo que ves que te gusta. Por supuesto, al comienzo tu cerebro se inundará con todo lo que te enseñaron que estaba mal de tu cuerpo.
La idea es dejar esos pensamientos negativos iniciales a un lado y buscar todo lo que sí te gusta: ¿te gustan tus pestañas? anótalo; ¿te gustan las uñas de tus pies? anótalo; si es tu alma, porque puedes verla a través de tus ojos, anótalo.
Haz el ejercicio al día siguiente, luego al día después de ese y, entre más seguido lo hagas, comenzarás a ver tu cuerpo con una mirada más clara. Estarás más sana mentalmente y estarás habilitando a que la gente que te rodea acepte y ame su cuerpo de la forma en que quieres que tu hija, tu madre o tu hermana amen y acepten su cuerpo tal y como es”.
En el segundo capítulo, ‘Nuestras mentes’, exponen un secreto a voces: la mente es la puerta de entrada más importante de tu cuerpo al placer sexual.
Como lo explica Lori Brotto, PhD, y directora ejecutiva del Instituto de Investigación de Salud de la Mujer en Columbia Británica:
“La conexión mente y cuerpo es fundamental para el deseo sexual. El deseo sexual puede moldearse y adaptarse a lo largo de la vida. No es fijo, ninguna persona nace con un nivel específico de placer o deseo sexual, son la experiencia y la práctica lo que permite que evolucione.
Es así como que si estás dentro de los estándares de belleza y género construidos culturalmente, tienes “permiso” para encontrar el placer y, si te alejas, sencillamente no lo tienes.
Brotto dice que “las personas trans no binarias o de género queer son menos propensas a buscar atención médica. Por lo tanto, se requiere que los profesionales de salud se eduquen mejor para que orienten a las personas con diferentes expresiones de género y estos se sientan incluidos”.
Y el último capítulo, ‘Nuestras relaciones’, al parecer es el más complejo porque, como algunas de las mujeres entrevistadas explican, el verdadero desafío de estar en pareja es explorar el placer con otra persona. Esto se debe a que además de sentir inseguridades sobre sus cuerpos, también se sienten limitadas en la manera de dar y de recibir placer.

Las expertas de este documental confirman que la comunicación con tu pareja es importante para explorar el placer sexual. No hay pastillas ni fórmulas mágicas, solo debes hablar con sinceridad con tu pareja sobre lo que te gusta o no y viceversa.
Recuerda que el buen sexo requiere de una comunicación clara para que todas las partes puedan entenderse. Entre más jueguen y se permitan explorar sus deseos, descubrirán que pueden conocer mucho más a su otra mitad y que esa persona podrá descubrirse a sí misma a medida que descubra más detalles de tu placer.
Y aunque la tarea no es fácil, la confianza es algo que debemos construir día a día. El placer te pertenece, no importa si estás sola o en pareja. Mereces sentir placer #sinrecato.
