Anciana

982 0

La hortensia morada que vi bailando en la terraza,

se detuvo exhausta y me dijo: Estoy cansada, no puedo más.

Recogió su falda majestuosa de pliegues rosados, sépalos verdes, sonriente cáliz dorado,

dejó caer con el viento el peso de sus cabellos.

El último aliento de su voz:

Aquí dejo de bailar, muero anciana y en paz,

como también tú lo harás, si te es posible, alma humana.

Poeta invitado: Jorge Mario Sarmiento Figueroa

Ilustración: Turcios

Related Post

Soy de mar

Posted by - diciembre 31, 2022 0
A Benedetti solía invadirlo como un dogma y lo obligaba a ser orilla Alfonsina Storni soñaba ser como él Otro…

Envidia

Posted by - junio 11, 2022 0
Abandono rápidamente el autobús para que misojos dejen de sangrar por la delirante visión de los amantesen el último puesto…

Antojos

Posted by - junio 10, 2023 0
¡Se me antoja algo de ti! Se me antoja saltearte y saltearte hasta dorarte; luego glasearte y servirle a mi…

Leave a comment