Esa noche

1769 0

Eso de llegar y apuntar con ahínco

en la parte superior de mi pierna izquierda

dio un giro crucial.

Aquella noche mi hombre

me acarició por más tiempo

me besó los suspiros

lamió mis jadeos

sincronizó el ritmo del encuentro.

Justo en mi último gemido

un jején logró el pinchazo más profundo

que algo o alguien haya provocado

allí, donde cadera y pierna

son como boca y lengua.

Grité tan fuerte que él pensó

que el de ese día

fue mi mayor clímax.

Lo recuerda con una sonrisa

airosa en su rostro.

Yo, guardo silencio

silencio sobre la noche

del jején.

Poeta invitada: Dina Luz Pardo Olaya

Related Post

Cuando me haya ido

Posted by - agosto 28, 2021 0
En silencio llorarás cuando me haya ido Al mundo no podrás decirle lo que sentimos Te sellé con tinta invisible,…

Angélica

Posted by - febrero 26, 2022 0
¿Qué más le pido yo a la vida? Si me ha dado a una amiga Que con su paz me…

Leave a comment