El equipo #sinrecato es reconocido por su talento y sensibilidad, pero también se destaca porque es bastante comunicativo y curioso, mejor dicho, aquí somos chismosos, y creo que por allá también.
Muchos hemos escuchado historias de personas que solo conocemos por referencia, como el tío de una amiga, la madrina de la vecina, la hermana de la manicurista, etc.
Y aunque no podemos dar nombres o fechas o mayores detalles porque no conocemos a todos los protagonistas, lo que sí podemos decir de estas historias son los elementos esenciales: inicio, nudo y desenlace.
Novia sorpresa. Esta historia me la contó una amiga, y pasó en su familia. Resulta que un primo vivía en un pueblo con su novia, y vino hasta Barranquilla para presentarla a la familia oficialmente.
La novia viajó con una tía, una señora mayor y simpática. El almuerzo transcurrió con normalidad, incluyendo el fin de semana que le siguió: todos felices con la novia del primo.
Sin embargo, a un tío no le convenció “la novia” y dijo: “Para mí, la novia es la ‘tía’”. Me cuenta mi amiga que con eso todos se escandalizaron, y le dijeron que cómo se le ocurría, que era un mal pensado, etc. etc.
Al mes, se supo la verdad y el tío no se equivocó, la novia sí era la tía, no la sobrina. Todo lo hicieron para guardar las apariencias por la diferencia de edades, pero ya después todos igual la aceptaron y fueron felices y comieron perdices.
El ultimátum. El sobrino de una amiga conoció a su novia por la app Bumble. Llevaban un mes escribiéndose hasta que ella le puso un ultimátum: “Si no nos conocemos pronto, mejor dejamos así”.
Así que sin tanta vuelta, se citaron un viernes de carnaval para, por fin, conocerse en persona, y el sábado fue la salida oficial en la que se hicieron novios, en medio de la maicena y la espuma.
Desde aquel 18 de febrero, han pasado ya 43 meses, es decir, 3 años y 7 meses muy felices y enamorados, como lo afirman sus protagonistas.
Gracias al PC. El primo de una amiga me contó que ella tenía varios meses con el portátil de su hija dañado, hasta que le recomendaron un lugar para arreglarlo. El joven hizo bien su trabajo, pero resulta que a los ocho días volvió a dañarse el computador.
Ante esto, el ingeniero le sugirió que podía conseguirle un equipo a un buen precio. A los ocho días, le escribió a ella por WhatsApp y, en medio de la negociación, surgieron otros temas, una invitación al cine, y empezaron a salir.
Casualmente, en este mes de septiembre, cumplen dos años de aniversario de estar felizmente juntos.
Cupido motorizado. Hace años, un amigo tuvo un aparatoso accidente en su moto, por lo que tuvo que pasar varios días en la clínica. A diario, las enfermeras lo cuidaban, pero una en especial lo visitaba sin falta.
Así es, en medio de las curaciones y medicinas, cupido hizo de las suyas y el flechazo fue casi que inmediato: hoy están felizmente casados.
Amor a tiempo. Esta historia me pasó a mí, y hoy quiero compartirla. Hice mis prácticas periodísticas en la redacción del periódico El Tiempo en Barranquilla por 3 meses, y ahí conocí a colegas maravillosos y también al amor de mi vida, aunque en ese momento no lo sabía.
Después de varios años, nos encontramos, volvimos a hablar y, luego de una salida al cine y a comer pizza, nos dimos nuestro primer beso. Desde ese día, nos volvimos inseparables y, este año, cumplimos 24 años felizmente junto a nuestras maravillosas hijas: Catalina y Lucianna.
Todos tenemos una historia de amor única y especial que nos emociona cuando la recordamos e incluso cuando la estamos contando.
Por supuesto que el amor no nace mágicamente, al contrario, se construye, se transforma y se fortalece con los días grises y soleados, con las lágrimas y las sonrisas, y con las dificultades y los buenos recuerdos.
El Día del Amor y la Amistad puede ser una fecha comercial, pero también es la ocasión perfecta para expresar nuestros sentimientos por quienes más amamos y valoramos en nuestras vidas.
Por eso, brindo y celebro por más días #sinrecato con quienes más amo y les deseo lo mismo a ustedes.

