Cuento de hadas

1346 0

Confieso que invoqué al príncipe azul

y quedé con el prejuicio del beso que salva

y el anhelo del rapto.

Ahora que me desplomo

entre las calenturas de mi sangre débil,

y tú no estás, y tampoco vendrás,

pienso que ninguna mujer necesitó jamás un príncipe

-otra artimaña de los relatos infantiles-

Cenicienta realmente necesitó de otra mujer.

Toda esa fuerza salvadora, protectora e incólume

venía de una buena señora.

Todavía espero demasiado,

por eso expulsé a los príncipes y a los héroes.

Me he quedado conmigo, sólo con harapos de Cenicienta.

Cuando lo necesite, sacaré de mi bolsillo al hada.

Poeta invitada: Rosa Herrera Bossio

Related Post

A mis retoños

Posted by - mayo 21, 2022 0
Tras de mi quedó la puerta cerrada, con firmeza en mis ojos no volteo a ver lo que dejo porque…

La receta de hoy

Posted by - agosto 27, 2022 0
La cocina esperó por mí para hacer de ti mi mejor receta. Adobé tu piel con dulce fragancia de naranja,…

Gemidos

Posted by - octubre 1, 2022 0
Cansados agitados con el corazón en danza hecho sangre y fuego sin ropajes con las sábanas echadas de lado y…

Leave a comment